Evocaciones CCU Limache
Actividades del recuerdo
Las dueñas de casa, esposas de los trabajadores, eran supervisadas por una Asistente Social de la Empresa llamada Teresa Moller, su labor era de visitar cada casa sin aviso previo para ver si estaba ordenada y limpia y los hijos debían estar en las mismas condiciones. Además intervenía cuando el trabajador no les entregaba el suple para poder alimentar a su familia, porque éste se lo gastaba para beber.
En cada cuadra de casas que eran de 22 viviendas, en la esquina había un tablero que desde allí un trabajador tenía la labor de dar la luz en cuanto comenzaba la penumbra de la noche, el resto del día se permanecía sin luz.
Al ingresar a trabajar una persona y cumplir labores de obrero, la empresa en forma inmediata entregaba una vivienda de acuerdo a la cantidad de personas que tenía la familia.
El trabajador no pagaba arriendo, luz ni agua, todos los servicios eran gratuitos. Es por ello que era tan anhelado el trabajar en esta Empresa.
